diumenge, 16 de març del 2014

REDACCIÓN Texto Instructivo - Cómo pedir la cuenta a un Restaurante

¿Tienes quince años y cuando vas a un restaurante no sabes cómo pedir la cuenta porque siempre lo hacen tus padres? Pues lee atentamente estas instrucciones y sabrás cómo pedirla.

Una vez has acabado de comer, no debes perder la calma, el momento de pedir la cuenta llegará; no vas a salir sin pagar. Así pues, cuando hayas acabado, debes esperar que el camareo pase cerca, tienes que tenerlo controlado, después debes mirarle fijamente. Rápidamente dieces en voz alta: “Perdón”, él te mirará. Sin dejar pasar un segundo, sube suavemente la barbilla y los ojos. Debes optar una actitud firme, segur ay contundente. A la vez, levanta rápidamente el brazo, derecho o Izquierdo. Junto a ese movimiento sube ligeramente el dedo índice del brazo previamente levantado, este proceso debe llevarse a cabo muy coordinadamente, sin embargo, puede que el camarero no te haga caso o que no te entienda y se acerque a ti para pedirte algo. Si se da alguna de estas situaciones debes ser más explicativo; con el dedo índice levantado, haz como si con éste estuvieras escribiendo en el aire y así si no te entiende, pídele que venga y se lo dices claramente.

REDACCIÓN - Aquellas cinco horas

Eran las cuatro cuando fuimos a buscar a Jordina. Llegamos a su casa y no hizo falta ni siquiera tocar el timbre. La chica subió al coche muy contenta y me contó en medio de una sonrisa que tenía muchas ganas de ir a la playa con Ester y Cèlia.
Empezamos el trayecto hasta Cassà, mientras tanto, estábamos hablando con ellas por WhatsApp y pareció que tenían las mismas ganas que nosotras de pasar el día juntas.
Cuando llegamos a la gasolinera donde habíamos quedado no las vimos, sin embargo, tardaron tres segundos en salir del coche chillando. Corrimos hacia ellas y nos abrazamos. <<Hola>> decíamos todas <<¿Qué tal?>> <<¡Ay qué ganas!>> <<¡Sí sí sí!>>. Y subimos al coche. Llegamos a Palamós. Allí había el chiringuito de Quimeta, una amiga de mi madre que había venido con nosotras. Dejamos todo (móviles, ropa...) con ellas y fuimos a la bañarnos.
Jordina y yo no habíamos conocido a Ester antes de aquel día, pero no nos costó nada ir juntes y hacer mil y una bromes. Allí, con elles y aquel sitio brillante, soleado, Dorado y tranquilizante, descubrí que en la vida tienes que lanzarte de cabeza, a veces,  y no tenerle miedo a la vergüenza.
Estuvimos todo el rato riendo y pasándolo en grande, hasta cuando cenamos en aquel chiringuito acogedor, pequeñito y que te hacía sentir como en casa. Y comiendo llegó la despedida, las llevamos a casa e intercambiamos cuatro palabras:
-Nunca había pensado que una persona que no conocía de nada, en cinco horas podría llegar a formar tan importante parte de mi vida.
-¡Ay qué guapa! ¡Te quero, hasta el SEDIS!

REDACCIÓN Texto Expositivo - La Resiliencia

La resiliencia es la capacidad que tiene un ser humano o animal para superar períodos difíciles (emocionalmente) o traumas, así pues consiste en sobreponerse a un estímulo adverso.
Cuando al individuo es capaz de superar estos períodos, estamos hablando de una persona o animal con una resiliencia adecuada. Las personas con ese tipo de resiliencia salen del período fortalecidas y alcanzan un estado de excelencia personal y profesional. Esos individuos resilientes suelen ser personas con mayor nivel intelectual que otros que no lo son tanto, además tienen un mayor equilibrio emocional frente a las situaciones de estrés puesto que soportan mejor la presión.


Si nos basamos en la opinión de Wolin y Wolin, podríamos decir que los pilares de la resiliencia son los siguientes: la introspección, la independencia, la capacidad de relacionarse, la iniciativa, el humor, la creatividad y la moralidad. Por otra parte, Wolin y Wolin compara la resiliencia con un mandala; el centro sería el “yo” (donde hay todo lo que hemos aprendido durante la superación del período), los círculos nos quieren decir que la mente actúa con datos previamente almacenados, así pues están todos enlazados, los triángulos que dividen los círculos representan las manifestaciones de la resiliencia (sus vértices confluyen con el núcleo, donde hay el origen del triángulo).